El humo sagrado

¿Alguna vez has notado que cuando entras en cualquier lugar de adoración o ceremonia sagrada, siempre hay un tema que se repite? Sí, los símbolos y las oraciones pronunciadas pueden ser diferentes, pero una cosa está universalmente presente: el uso del humo.

Más allá de sus agradables cualidades aromáticas, en muchas tradiciones se considera que el humo es un puente entre el mundo que podemos ver y el que no podemos ver. Como era de esperar, el humo juega un papel crucial en el chamanismo y, a menudo, sirve como medicina curativa en las ceremonias nativas.

A medida que nos acercamos a este nuevo año, la quema de resinas y hierbas sagradas puede ser una herramienta muy poderosa. Una forma de empezar de nuevo.

A continuación, he compartido algunos sagrados humos que puede crear fácilmente y una oración nativa para acompañarlos. ¡Estamos emocionados de saber cómo te sentirás una vez que los pruebes!

Algunos ejemplos de plantas sagradas y resinas para usar para difuminar y limpiar:


- Salvia blanca: utilícela para aclarar, bendecir, limpiar y curar.

- Hierba de búfalo (sweetgrass): utilícelo para bendecir, traer más energía creativa y para llamar con alegría.

- Mirra: use esta resina de árbol para la iluminación y para limpiar el pasado o cualquier cosa que le impida permanecer en su verdad.

Una bendición del humo de los nativos americanos

Oh Gran Espíritu, levanto humo a los cuatro vientos sagrados y las cuatro esquinas, para que las bendiciones lleguen a mis hermanos y hermanas en cada rincón de la Gran Madre Tierra, mientras el humo se dispersa por todo el Padre Cielo, iluminado por la Madre Luna.

Deja que el humo pase a cada uno su bendición

y acabe con todos los dolores y la infelicidad,

llene sus hogares de amor y la luz de tu sabiduría.

Si alguno está enfermo, cúrelo,

Si está triste, hazlos felices

Si tienen necesidades, satisfagalas.

Protégelos de todo mal. Por favor Padre, mantenlos bien en buena salud,

dales larga vida y riqueza. Dales todo tu amor como ellos te aman.

Pueden dar testimonio de tu poder y misericordia y, lo más importante, de tu amor.

Oh Gran Espíritu, te amo con todo mi corazón como amo a todos mis hermanos y hermanas. Yo soy tu sirviente y el de ellos. Solo pido una cosa: dame fuerzas para seguir haciendo lo que hago en este camino espiritual.

¡Y así es! Amén.


Mantente curioso


Nick Polizzi

Director, La ciencia sagrada

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