Luna Nueva en Sagitario


Esta Luna Nueva en Sagitario sostiene un diálogo con Urano en Tauro, y abre espacio para la retrogradación de Venus en Capricornio, su con inframundo y solarización.


El 2022 recoge un hilo de tiempo del 2020 como tiempo de presentación de las Visionarias, las que genuinamente conocen su verdad y no se distraen en el camino... esas que están edificando casas y espacios al servicio de un Nuevo Tiempo: las Magas, las Artistas, las Sanadoras, las Sacerdotisas, las Cuidadoras del fuego, las Cultivadoras del Sagrado Femenino, las que han dejado el traje de víctima y mártir para hacerse cargo de su luz y de su poder creativo.


El 2022 nos trae un renacimiento, de las peregrinas con el fuego encendido, de las que han sabido transmutar y elaborar su propia medicina, de las parteras creativas, doulas del camino, pitonisas, guías y magas acompañantes.


Pero antes de llegar ahí, requerimos pausar. Escucharnos durante esta lunación en Sagitario en nuestras energías femenina y masculinas. ¿Qué sueña lo femenino? ¿Cómo se pone ahí al servicio lo masculino?


Antes de conducirnos hacia el segundo movimiento de Acuario: la reunión, lo colectivo, la construcción colaborativa, el tejido conjunto... es preciso, aguardar un espacio con nuestro corazón-espiral para reconocer nuestro camino, abrazar nuestro fuego vivo, celebrarnos y aquietarnos... percibiendo el calor de lo que hemos construido con amor.

Tauro: el retorno de la Diosa


El 18 de enero el eje nodal lunar (que rigen los destinos, la construcción y la misión de vida humana) cambia a Tauro-Escorpión, sin embargo, desde 2018-2019 Urano en Tauro nos ha contactado con sus aprendizajes, nos ha ofrecido las pautas de entrada a la Nueva Era astrológica y humana que ahora se agudizarán cuando los eclipses hagan conjunción y oposición directa y exacta con Urano en Tauro.

Estos aprendizajes tienen que ver con la honra a la vida, al ritmo genuino de los seres y de la Tierra, la honra al cuerpo, la escucha, la celebración de la voz personal y el retorno de las artes como tejedoras de cultura.


La nueva prosperidad está enraizada en sintonizar de nuevo nuestros ritmos con los ritmos de la Tierra, simplificar: procesos alimenticios, consumo, formas de vincularnos, el ejercicio del poder, el servicio.


Si antes, la prosperidad estaba relacionada a la acumulación, hoy lo estará en torno a la libertad y la ligereza. ¿Qué tan libre y ligera te sientes con tu vida? ¿Qué tanto acumulas? ¿Esto te da abundancia o pesadez? ¿Tu vida es una obra de arte que tejes con amor a diario? ¿O es un tejido del que necesitas escapar?


Urano es el planeta de las re-evoluciones, y Tauro es el arquetipo de la Tierra, de la vida como obra de arte, de la estabilidad, los recursos, la prosperidad, los valores, el cuerpo, las raíces, los rituales y primeros hábitos que nos dan nuestros recursos internos más vitales.


Decir que el tránsito de Urano en Tauro solamente se relaciona a las finanzas o a la tecnología es perdernos de los grandes aprendizajes que están dictando en el corazón y en lo privado. Desde que Urano ingresó definitivamente en Tauro (6 de marzo de 2019) nos ha puesto de cabeza a mirar nuestra relación con nuestro cuerpo, sus síntomas, nuestros recursos y nuevos talentos. Nos ha puesto a sentir los cambios de la Tierra en procesos somáticos.


En este diálogo con la Luna y Sol en Sagitario comienza a liberar una gran necesidad de retornar a las formas sencillas de ser en el mundo.


El Urano interno que todas portamos nos está pidiendo evolucionar, avanzar y cambiar por el bien de la vida y las generaciones por venir. Y nos está diciendo que el avance en esta entrada a la Nueva Era y por los próximos años será retornando a las enseñanzas de Tauro: la búsqueda de la tranquilidad, la tierra pura, las flores, los jardines, lo orgánico, la escucha del cuerpo, la paz, la alimentación consciente, el ritmo sagrado, la revaloración de nuestros talentos y recursos, el cuidado de la vida, nuestros valores como centro.


Si no contamos con estos elementos en nuestra vida, sentiremos enfermar y morir. Cada una de nosotras somos catalizadores de esta energía, y donde quiera que sintamos hacer cambios en nuestro cotidiano, resulta en contribución colectiva.


Con Urano en Tauro nuestro estilo de vida, ritmo interno y valores requieren ser el centro de mando de todo lo demás: trabajo, distribución del tiempo, dinero, decisiones y experiencias. Ya no podemos ser autómatas del sistema, ya no podemos ser sin hacer consciencia de nuestros anhelos más profundos, de nuestro ritmo interno, de lo que nos mueve y nos impulsa.


El lema de Sagitario es: contribuye a la Mente Mayor y al Universo... haciendo más de lo que amas hacer, practicando eso que te ilumina, te alegra y te inspira. Y con este diálogo con Urano en Tauro el llamado se vuelve irrebatible.


Vamos al 2022, el arte, los sueños y una vida vibrante nos espera, sabemos que puede ser así, porque nosotras somos las autoras de este tiempo.


¡Buena lunación!


La Mujer Lunar

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