top of page

Reinicio de 0° Aries • El nacimiento de una nueva era

A solo unas horas del reinicio de 0° Aries •

El nacimiento de una nueva era


En solo unas horas, el viernes 20 de febrero, Saturno formará una alineación exacta con Neptuno a 0° Aries, uno de los tránsitos más importantes de nuestra vida. Quizás estés empezando a sentirlo. El mundo está cambiando más allá de nuestra imaginación. Hay un cambio palpable en la atmósfera, como si el sistema de la realidad en sí mismo se estuviera reorganizando silenciosamente. Algo enorme se está moviendo bajo la superficie. Algo fundamental se está reiniciando.


Saturno y Neptuno son los arquitectos de la realidad colectiva. Neptuno gobierna nuestros ideales, visiones y mitos, el paisaje onírico de la humanidad. Disuelve la ilusión y revela lo que ha estado oculto. Saturno, por el contrario, construye las estructuras y los sistemas que anclan esos ideales en forma física. Gobierna la rendición de cuentas, la responsabilidad y los marcos que mantienen unida a la sociedad. Cuando estas dos fuerzas generacionales se encuentran, la interfaz entre el sueño y la realidad se transforma.


Y ahora se encuentran en el cero.


El grado cero de Aries se conoce como el punto del Génesis, el comienzo mismo del zodíaco. El cero no está vacío. En física, el cero es donde aparecen los infinitos. En el centro del vórtice cuántico hay un estado de vacío, una singularidad donde todo se atrae hacia dentro y el potencial puro se acumula antes de expresarse. El cero está lleno de posibilidades. Es el punto de anclaje desde el que surgen nuevas realidades.


Cuando Saturno y Neptuno se unen en 0° Aries, el pasado colapsa en la singularidad. Las viejas estructuras pierden cohesión. Los mitos colectivos se disuelven. La era anterior se pliega hacia dentro para que pueda formarse algo completamente nuevo. En ese punto cero se articula una nueva dirección, una nueva era, una nueva realidad que codifica el Campo.


Cada ciclo de Saturno-Neptuno reescribe las reglas por las que se rige la sociedad. Históricamente, estas conjunciones han coincidido con cambios globales masivos: la disolución de fronteras, la reestructuración del poder, la redefinición de la visión colectiva. Pero cuando se encuentran en el Punto Génesis, el reinicio es aún más profundo.


Se borra todo.


Se reinicia el sistema operativo.


El Campo se vuelve receptivo a posibilidades completamente nuevas. Lo que antes era una visión o un ideal ahora busca encarnarse. Se activa el puente entre la imaginación y la manifestación. Aquí es donde los sueños colectivos se solidifican en nuevos sistemas o se disuelven en la irrelevancia. Es un umbral entre la ilusión y la integridad.


Cuando centramos nuestra atención consciente en el punto cero, influimos en la codificación de nuestro futuro. No somos observadores pasivos de este cambio, sino participantes activos en él. La conciencia se convierte en el diapasón. La intención se convierte en arquitectura. El estado de vacío responde a la coherencia.


Mientras nos encontramos en vísperas de esta rara conjunción, entra en la quietud. Siente el punto cero dentro de tu propio centro, el espacio tranquilo y coherente donde el apego se disuelve y la verdad se vuelve clara. Permite que lo que está completo se derrumbe sin resistencia. Libera las estructuras que ya te quedan pequeñas. Permanece en el fértil Vacío donde brillan infinitos futuros.


Porque una vez que Saturno y Neptuno se unen exactamente en el Punto Génesis, el mundo cambia.


Comienza un nuevo capítulo de la humanidad.


Y el plano se está escribiendo ahora.


El umbral está aquí. El Campo está respondiendo. Disfruta del cero.




Meg Benedicte

Comentarios


bottom of page