La vida espiritual y la jardinería

"Tu mente es un jardín, tus pensamientos son las semillas, la cosecha puede ser flores o malas hierbas."

Nuestros pensamientos a menudo pasan detrás de nuestros párpados sin mucha investigación sobre su origen, como si estos conjuntos de información estuvieran fuera de nuestro control, una simple reacción a algo que acabamos de presenciar.


¿Pero son realmente tan indomables?


En las religiones orientales, particularmente en el budismo tibetano, existe la noción de cultivar la amplitud o espacio para respirar entre nuestro mundo interior y cualquier evento que suceda a nuestro alrededor. Se necesita un poco de práctica, pero si aprendemos a mantener el espacio para lo que sea que el "afuera nuestro" esté experimentando, podemos comenzar a examinar los pensamientos, creencias y patrones que corren por nuestra mente.


¿Este pensamiento me ayudará a evolucionar y prosperar o me obstaculizará?


Si pasa esta simple prueba de fuego, lo alimentamos. Si es tóxico o no sirve a nuestros ideales más elevados, sabemos que es hora de establecer conexión espiritual y rastrearlo hasta sus raíces para una mayor exploración y trabajo de sanación.


"La vida espiritual se parece mucho a la jardinería. Labramos y cultivamos el jardín de nuestro corazón, plantando semillas de presencia, apertura y la capacidad de respetar lo que surja. Regamos a cada uno para que florezcan las cosas que son hermosas en nosotros". - Jack Kornfield

Los jardineros maestros y los pequeños agricultores nunca dejan de preocuparse por su suelo, incluso en tiempos de abundancia cuando las plantas están floreciendo. Para crear un ecosistema saludable, deben conocer los ritmos naturales y el carácter de su trama particular.


Si todo son rosas en tu vida en este momento, no significa que tu jardinería interior esté terminada. Por otro lado, si está pasando por una mala racha hoy, no crea que es demasiado tarde para comenzar a plantar nuevas semillas.


Los seres humanos tendemos a volvernos espirituales rápidamente cuando surgen grandes desafíos en la vida, pero cuando las nubes de lluvia se abren, nos olvidamos de continuar con nuestras prácticas superiores. Lo que a menudo olvidamos es que el trabajo profundo que hicimos en los tiempos difíciles es lo que brotó de los tiempos felices que ahora disfrutamos.


Una pregunta de despedida: Mirando dentro de su propio jardín interior, ¿Dónde hay un retoño de potencial esperando ser regado? ¿Hay alguna "mala hierba" esperando ser liberada con compasión de regreso a los éteres?


Mantente curioso


Nick Polizzi

Fundador de The Sacred Science

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